martes, 28 de junio de 2022

LA PLAGA

Ilustración del autor 



(Inspirado en Resident Evil)



Mi mente está perturbada, colapsando, es deficiente pero aún funciona, ¿cómo no terminar loco? si vivo bajo una constante tensión nerviosa, en un mundo roto, dónde el día a día, es una titánica tarea por sobrevivir, una guerra sin final, perdimos todo aquello por lo cual luchamos, nuestros seres queridos han desaparecido;  Ya nada tiene el valor que antes tenía, todo ha muerto, mi nombre es Martin sólo eso revelaré, tengo 51 años, estuve desde adolescente en el cuerpo de Marines de los Estados Unidos de América, uno de los tantos países hoy extintos, porque todo la estructura de lo que se pueda llamar una nación ha caído hoy en día.  Los ejércitos del mundo lucharon hasta dónde pudieron resistir,  intentando en vano detener el avance del enemigo, a mi edad ya he escuchado todas las profecías sobre el fin de los días empezando por los textos bíblicos, aquello del 2012 la tan aterradora profecía Maya, los protestantes y católicos con lo de la segunda venida del mesías, de hecho nuestro fin sería algo que nadie pensó ni en una alucinación provocada por LSD, nosotros mismos nos estábamos auto destruyendo desde antaño, en mi estadía en Afganistán luego del atentado del 11-S, escuché ciertos rumores sobre armas químicas y biológicas, también hubo tanta paranoia por el caso de los sobres con ántrax. La guerra contra el terrorismo islámico fue una causa inventada por mi gobierno eso es lo que ahora pienso, casi pierdo una pierna en ésa condenada guerra, casi un año hospitalizado y lejos de mis seres queridos, que se han ido para siempre.


Me encuentro aproximadamente a unos trescientos metros bajo la superficie, en un viejo búnker subterráneo anti nuclear, que por su apariencia nunca fue utilizado, hay conservas de alimentos variados, la gran mayoría caducados pero igual debo comerlos para sobrevivir, tengo analgésicos, antibióticos y algunos libros, lo más importante, munición suficiente para un largo período de tiempo, un AK47 de industria soviética, un M14 estadounidense herencia de mi padre, un lanzallamas alemán Flammenwerfer 35, prohibido por ser un arma inhumana para atacar, todo mi equipo es una reliquia de la 2da guerra mundial, pero en perfecto estado y funcionamiento, crueles y efectivas para el combate feroz que está arriba de mi cabeza. Cómo ya he mencionado todo lo que alguna vez llamamos sociedad, humanidad ya no es más lo que fue anteriormente, los pocos sobrevivientes de este colapso mal vivimos en madrigueras como conejos de campo, la tierra es un cadáver descompuesto carcomido por los gusanos. Las ciudades están en ruinas, donde antes reíamos, amábamos, se encuentran colmadas de cenizas y chatarra oxidada, otra especie domina el planeta que tiempo atrás fue nuestro, aquellos en los que nuestro enemigo invisible habita, ya no queda nada de humano en ellos, son sólo cáscaras vacías, motivadas por un hambre incontenible e insaciable de carne, es eso en lo que la mayoría de la gente se convierte al salir al exterior ¿cómo empezó toda esta situación de mierda? lo voy a decir a continuación.

Una empresa farmacéutica global, con sede en Tokio Japón, su nombre PANDORI PHARMA, anunciaba con gran júbilo y mucha prensa, que supuestamente habían hallado la cura para todas las enfermedades consideradas incurables, como por ejemplo el SIDA, las autoinmunes como el lupus sistémico, cánceres de de varios tipos, los transtornos del sistema linfático y demás, crearon un virus en sus laboratorios de alta complejidad, el agente EVP 66, para decir verdad nunca jamás averigüe qué carajos significaba esa sigla, le resté importancia cuando vi el informe en las noticias, cambié de canal me puse a ver los deportes.  Probaron esta cosa en animales infectados con diversos tipos de cáncer y otras afecciones, los resultados fueron exitosos en un 99.99%, las pruebas en humanos tuvieron el mismo resultado , faltaba solo la aprobación de la OMS y otras entidades médicas internacionales, de antemano voy a decir, que este tratamiento fue el causante del quiebrede muchas corporaciones e industrias farmacéuticas a nivel global, su lanzamiento al mercado fue un boom de ventas, suceso en todos lados, hasta los pacientes en fase terminal se recuperaban en pocas semanas, casos avanzados de cáncer de pulmón, colon y piel, metástasis en huesos, órganos etcétera. Al ser tratados con el virus se recuperaban muy pronto, las células afectadas eran restauradas, PANDORI PHARMA fue premiada por haber creado este milagro de la ciencia, este prodigioso tratamiento fue usado por pacientes de cada confín del mundo. Su valor inicial fue de US$ 5000 la dosis doble, ampollas inyectables, comprimidos, solución bebible, incluso se llegó al punto de ser repartido gratis en algunas naciones pobres, como estrategia de marketing, lo que los incautos desesperados por sanar y tener calidad de vida no sabían, es que como dicen que el Diablo no da nada sin pedir algo a cambio, ese virus no desaparecía de su organismo al culminar su trabajo como les dijeron, continuaba con vida dentro de ellos, reproduciéndose y esperando.



El primer incidente ocurrió unos años después de que se presentó el tratamiento milagroso con EVP-66, ocurrió una nochebuena, antes de eso que llamábamos Navidad, esa noche no hubo tiempo para los villancicos, el regalo estaba por ser entregado antes del 25 de Diciembre, en la misma ciudad donde se creó el agente, una jovencita "X" sube a un autobús, junto a un par de amigas, entre risas y comentarios de lo que harían durante la jornada festiva, la chica se paraliza de repente, todo esto ocurre dentro del bus, ella anteriormente fue tratada de un cáncer de piel, comienza a tener náuseas y vomita un fluido grumoso, sanguinolento, cae al suelo convulsionando, parece muerta pero no lo está, se reincorpora sólo para arrancar a un anciano de su asiento y morderle el rostro, dejando expuesto el hueso del pómulo derecho, también esto lo vi por televisión, al principio creí que era el tráiler de alguna película de terror, pero eran las noticias matutinas del Lunes, todo fue grabado por la cámara de un Smartphone, su propietario un joven turista Argentino, que no reveló su identidad, mandó el vídeo a las cadenas televisivas de todo Japón, luego de hacer una bajada rápida con el autobús aún en marcha, la noticia se difundió rápidamente por todo el globo, Tokio fue puesta en cuarentena con un gran despliegue militar, intentaron ocultar que esto estaba ocurriendo por culpa del agente curativo, pero no por mucho tiempo, los casos de ataques fueron en aumento, hicieron esfuerzos por contener esta nueva infección, pero fue en vano, el enemigo invisible estaba formando un ejército de miles de millones, toda la gente enferma de la tierra controlada por algo que ellos voluntariamente dejaron ingresar a sus cuerpos, el que era atacado y no moría se unía a la horda invasora al contagiarse y empezar a cambiar. 


Podría atreverme a llamarlos zombis, aunque no son muertos vivos, la gente los nombró así, zombis marca PANDORI PHARMA, ni en la última emisión antes del colapso total, los vi decir nada, jamás hablaron siquiera de que su tratamiento tendría este "Efecto Adverso" pero una cosa es segura, se llenaron los bolsillos con las ventas, sus laboratorios y sedes cerraron desde el incidente 0, se esfumaron de repente, siendo ellos los que crearon la semilla del Apocalipsis, nunca supe como carajos idearon esto ni cómo crearon el virus, decían que fue el fruto de cuarenta años de investigación, quizá fue algún patógeno que resucitaron, extraído de Alaska o de un meteorito, roca marciana, o del mismo infierno no lo sé, agradezco que no esté presente en el aire o el agua, solamente te infectas si esas abominaciones, restos humanos te muerden y no te descuartizan en manada. Me niego a pensar que todo esto forma parte de algún plan maestro de dominación mundial, los Illuminatis no forman parte de esto, describirlos no es fácil, creo que existen varias especies o que el virus los hace evolucionar de alguna forma, su cerebro sigue dando órdenes aunque se encuentre frito, los primeros síntomas incluyen una fiebre muy alta, náuseas y vómitos, convulsiones, al poco tiempo se pierde todo el pelo y el vello corporal, aparece una especie de sarpullido o sarna que se extiende por todo el cuerpo, las pupilas se dilatan, dientes y uñas crecen sin control, esto lo leí en un panfleto que editó el primer comando de la resistencia armada contra los infectados, no sé si aún existe. De aquí en adelante diré lo que ví en mis salidas que son cada dos semanas, en busca de más alimentos enlatados, algunos sólo poseen dos brazos o muñones sin manos, chillan y se arrastran para intentar morder tus piernas, otros corren en cuatro extremidades como lobos sarnosos en  grupos, poseen fuerza y rapidez sobrehumana, lo más curioso sucedió hace un mes aproximadamente, cuando salía de un almacén en ruinas, ya casi anochecía, mientras caminaba por una avenida desierta en dirección a mi búnker, se escuchó un gruñido ronco, no le presté mucha atención, me pareció que se trataba de un animal grande, era común toparse con bestias de gran porte que habían escapado de los zoológicos, de igual manera yo estaba alerta porque estaba en territorio hostil, rodeado de enemigos que deseaban convertirme en su cena.


De repente, por el rabillo del ojo noté un movimiento en un callejón cerrado, cargaba como siempre mi fusil soviético a mis espaldas, me puse en guardia y apunté en esa dirección, pude verlo en ése momento, no era una horda de portadores de la peste, corriendo ansiosos para devorarme las entrañas, está vez se trataba de una mole de músculos y nervios, deforme, rugiente, un ser gigantesco de tres metros que avanzaba a grandes zancadas hacia mí, mi puntería siempre es precisa, directo al entrecejo, como un árbol enorme derribado por una topadora, cayó el "Gigante Rojo" como lo nombré ese atardecer, provocando un pequeño sismo, desde aquel día supe que el virus estaba creando nuevas formas de vida, como jugando a ser Dios, que de existir nos ha abandonado a nuestra suerte, pasó de ser un virus inteligente a ser creativo, quizá quiere formar un nuevo mundo a su imagen y semejanza. Malnacidos PANDORI o ¿no debería llamarlos Pandora? cómo la mujer del mito griego que abrió por curiosidad la caja que contenía los males del mundo, pero a nosotros hasta la esperanza nos fue arrebatada, en qué ratonera se habrán ocultado, sólo hay un lugar en la Tierra dónde se podrían ocultar, la Antártida, supe de un pequeño asentamiento de  sobrevivientes allí, los últimos humanos, el frío extremo es insoportable para los infectados, no duran ni una hora en un ambiente bajo cero, allí pudieron estos malditos instalar una base secreta bajo tierra, un búnker inmenso, ultra avanzado, con tecnología de punta, allí estará el Dr Kazawasami, el prestigioso científico experto en virología, reconocido a nivel mundial, fundador y cerebro de PANDORI PHARMA, no habrá estado del todo sano mentalmente, al pensar que un virus sería la salvación para todos los males del globo.


Desde el caso cero en Tokio todo cambió, la incertidumbre y la violencia se apoderó de los corazones, mucho antes de que los infectados tomaran el control de la superficie, ya había conflictos por todo lo indispensable, la comida y el agua, combustible, sistemas de gobierno, la ley y el orden no se respetaron más, anarquía y caos por todo el mundo, una nueva era se alzaba con el amanecer de los muertos.


Al aparecer las primeras comunidades de sobrevivientes, gente que guardaba los vestigios de la civilización y quisieron trabajar en equipo, ayudándose mutuamente para sobrevivir, fueron asaltados no por los zombis PANDORI, sino por humanos hostiles, el pillaje era moneda corriente, para los que siempre fueron el cáncer de toda nación, el Apocalipsis no iba a cambiarlos, robar, matar y violar era el deporte de estos marginales, la gran mayoría alcohólicos y drogadictos, cuando no tenían una dosis de crack o heroína se volvían más violentos, otros eran lentos, pronto fueron alimento para los infectados, los que no murieron se transformaron en algo peor que delincuentes, el enemigo no nos hizo un favor atacando a estás ratas, solo empeoraron las cosas, yo seguiré sobreviviendo a mi manera solo, me considero una máquina que está hecha para la guerra, no tengo miedo de lo que vendrá, esas monstruosidades de arriba tendrán que organizarse muy bien si quieren un trozo de este viejo Marine, la pena son esas personas que no están entrenadas para el combate, solo serán picadillo en las fauces de estos demonios, o terminarán infectados y convertidos en monstruos, ¿tendrá es un final feliz este mal sueño? no lo sé, me despido desde mi cubil de topo, donde me oculto para sobrevivir, este mundo ya era una mierda pero ellos lo arruinaron aún más, intentaré conciliar el sueño para soñar con la Tierra del pasado porque la del futuro ya está muerta y podrida.



FIN

martes, 31 de mayo de 2022

EL ROSTRO EN LA PARED


Ilustración del autor 




30 Años atrás


TITULARES DEL DOMINGO 22/06/___


MACABRO HALLAZGO




En horas de la mañana, la policía irrumpió en una vivienda de los suburbios de nuestra ciudad, por la denuncia de un vecino cercano, que informó a las autoridades, que la casa en cuestión, parecía abandonada y que salía al exterior un olor nauseabundo, la dueña de casa hacía tres meses que no se le veía. Dentro de la vivienda abundaba la basura y alimentos podridos, en el dormitorio yacía la propietaria del lugar, sin vida y en un estado avanzado de descomposición, su nombre era Génesis Suárez, en otro tiempo fue una gran empresaria y su fortuna ahora era administrada por sus hijos y nietos, cuyos nombres nos ha sido prohibido revelar por este medio, por un bozal legal. La mujer tenía 90 años, abandonada por su familia, por padecer ciertos trastornos mentales, se sumergió en la decadencia en la que vivía actualmente, completamente sola en la antigua casa de sus padres, sufría de artrosis según dicen los pocos que la conocían.






Hace meses que entré en esta residencia, cerrada y abandonada por más de treinta abriles, es más vieja que yo, vacía de vida por mucho tiempo, escribo estas líneas bajo la luz de una vela, única cosa que me salva de estar solo y a obscuras, acepté este trabajo sólo porque cargo con una familia, que necesito mantener, son mi responsabilidad. No tuve ninguna oferta laboral anterior a esta, la casa pertenece a una familia bendecida por la opulencia, cuyo apellido no mencionaré, tengo que estar como casero y custodio para que no entren aquellas gentes de mala vida a llevarse algo. No es eso lo que me impulsa a escribir bajo esta luz mortecina, que apenas sirve para saber lo que estoy haciendo. Es por un acontecimiento que se viene repitiendo cada madrugada, algo que quizá llegue a hacerme perder el juicio, estar solo entre cuatro paredes y un ambiente cargado de humedad, polvo, corrupción generada por el abandono y la falta de luz y ventilación. Llegado el momento, hallaremos las palabras con las cuales podré describir lo me atormenta cada noche.

 Soy una persona vulgar, fui poco tiempo a la escuela, por eso me quedo corto de palabras, está cercano el invierno, aunque dentro de este lugar, el frío creo yo jamás se marcha, las primeras noches fueron insoportables, por mi familia soporto la agonía, horas que pasan como un cortejo mortuorio en total silencio. Una calma interrumpida por la serenata chirriante de los grillos, el silbido del viento entre los árboles desnudos de retorcidas ramas, que me crispa los nervios. Todo lo mencionado nada tiene de anormal, es explicable, no sobrepasa ningún límite de lo que un hombre común y corriente experimenta como algo normal. Fue la tercera o cuarta noche ya no recuerdo bien, que mi situación en la vivienda cambió para peor, al principio uno piensa, que con tanto tiempo a solas, la cabeza empieza a inventar cosas que no existen, imaginando sonidos o sombras que se arrastran lejos de la lumbre. Extraño a mi mujer y mis críos, por ellos soporto esto hasta que un día mande al diablo todo y huya para no terminar loco o muerto, paredes agrietadas con costras de moho y hongos. 


Maldito moho, quiero pensar que los obreros que intentan restaurar la casa, que los dueños piensan vender, lo remueven, pero vuelve a aparecer y se propaga como una ulcerosa peste. Estoy sin dormir hasta que amanezca, para ser exacto hasta las siete de la mañana, hora santa en la que soy libre de este infierno, de esas paredes infectas provino el quejido, débil al principio como lejano, como surgido de las entrañas de la tierra. De alguna cavidad desconocida, el pasar del tiempo provoca socavones en los cimientos, una alimaña atrapada que intenta abrirse paso, o también podría venir del patio trasero, invadido por las malas hierbas, que forman una maraña indescriptible, un gato tal vez, atrapado entre las enredaderas, sin alimento ni agua emite un último lamento en su agonía antes de expirar del todo. Con ese pensamiento, me senté y crucé los brazos, dormitando un poco para luego levantarme bruscamente, con la sensación de que no estaba solo en esa casa desolada.


 No se volvió a oír ningún sonido durante el resto de la jornada, el frío que sentí en mi espalda era antinatural, fue la voz de alarma para mí, ese horrible quejido no era normal, nada que se pueda explicar racionalmente; Miro el reloj, es barato y vulgar como su propietario, la cuarta noche en vela dentro de la casa, ya son casi las tres de la mañana, quiero creer que no volveré a escuchar ese sonido que tanto me perturba. Se hace oír de nuevo, desde las habitaciones en penumbra, se percibe lejano, más adelante se hace más intenso, creo ver mil bocas gimiendo en todas las paredes, sufren de un dolor ancestral interminable, pero  es solo mi mente que me engaña.

El aire se hace más denso, casi no puedo respirar, yo sé perfectamente que todo está cargado de partículas de inmundicia, gotas de frío sudor resbalan por mis sienes, se apodera de mí un sentimiento que mezcla el miedo con la cólera, me levanto del sillón apolillado en el que estoy sentado, con determinación alcé la voz:


- Usted quienquiera que sea, ya basta de bromas, váyase o llamaré a la policía.


Silencio, no hubo pasos, vidrios rotos o chirriar de goznes de ventana alguna, únicamente calma, ninguna polilla revoloteando alrededor de las velas encendidas, el tiempo entró en un estado de coma, hasta que de súbito el horror más cruel, volvió a envolverme entre sus helados brazos, el gemido ronco ahora transformado en un grito gutural de un ser agonizante, esta pesadilla no tiene un final definido. 


Tuve que sacar fuerzas de dónde no tenía, para de una vez por todas terminar con este oscuro misterio, saber que forma tenía aquella cosa que sufría en la oscuridad, atormentando mis noches con sus lamentos;. Me armé de coraje, venciendo al terror que se rehusaba a soltarme, tomé en mis manos un antiguo candelabro de bronce cubierto de verdín, para alumbrar el camino hacia los dormitorios, que bien sabía que estaban vacíos, lo únicos habitantes eran insectos que se reproducen en la humedad, puertas deshechas, escombros, muebles inservibles, y fue entonces que descubrí esa habitación vacía, dónde el moho reinaba por doquier, carcomiendo la mampostería,  las paredes hinchadas, negras, manchones que parecían dibujar imágenes indefinidas, el olor me provocó náuseas, acercándome más a la pared, fue que tuve la visión más espantosa de mi corta vida, entre las manchas de humedad, estaba el rostro mustio y decrépito de una anciana, sus facciones impresas por la corrupción, solo expresaban un sufrimiento infinito,    abrió los ojos ante mi vista y su boca excretando cochambre líquida gritó horriblemente, perdí la consciencia y caí desmayado.


No entiendo cómo no se incendió toda la casa, sí, la humedad tuvo la culpa de eso, de no ser así, hubiera ardido yo junto con ella, la casa y el que ahora escribe serían cenizas, solo el fuego podría acabar con esta residencia maldita, no he indagado en la historia de sus propietarios, no quiero saber los secretos que ocultan estas paredes podridas, me iré antes de que culmine mi turno, pero lo que ví en ese dormitorio me perseguirá hasta la tumba, pido a dios que no pierda lo único que atesoro mi cordura.



CRÓNICAS DEL DOMINGO


TITULARES


TRAGEDIA TODA UNA FAMILIA MUERE EN VORAZ INCENDIO






FIN

LO QUE TRAJO EL TEMPORAL

  -¿Podría explicarme con lujo de detalles lo que ocurrió aquí hace 85 años? -El anciano dió una larga chupada a su pipa de madera, y alzó l...