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| Imagen: El Engaño de la cámara que fotografió seres de la cuarta dimensión |
El universo es un sitio bastante amplio. Si solo estuviéramos nosotros, me parecería un auténtico desperdicio de espacio.
Carl Sagan
Joel despertó al costado de la carretera, sus párpados lentamente se entreabrieron y pronto se vió aprisionado por un miedo repentino, su mente de niño enseguida quiso tomar este asunto como un simple sueño, pero una hormiga le mordió el dedo pequeño de su pie izquierdo el escozor lo hizo despertar del todo y temblando de frío, confundido y asustado musitó :
-Mamá.. (Acto seguido esta palabra se transformó en un grito de desesperación y angustia) ¡¡¡mamaaaa…!!!
Tomó consciencia de que ya no estaba en su habitación, bajo las calientes mantas coloridas de su cama y rodeado de sus preciados osos y otros animales de peluche, se encontraba afuera, los autos pasaban a toda marcha; nadie se detenía.
No comprendía cómo había ocurrido esto, ¿acaso era sonámbulo? quién sabe, lo único que podía sentir con sus 6 años de vida en esos momentos era miedo, angustia, desesperanza, todo su terror desapareció cuando unos brazos lo tomaron por debajo de los hombros y lo elevaron en el aire, no era el hombre del saco ni ningún monstruo del bosque tenebroso a sus espaldas, sólo era su madre que había salido a buscarlo. En silencio lo llevó en brazos de vuelta al hogar lo cubrió bien con sus mantas y se recostó a su lado aguardando a que el niño se durmiera, Rita Méndez era una mujer de unos cuarenta y tantos años, de tez morena, baja estatura y regordeta, ser madre soltera era algo difícil Joel era su único hijo, ella lidiaba con estos incidentes de forma despreocupada, "Debe caminar dormido -Se decía a sí misma- por eso ocurre esto". Trabajaba casi 6 o más horas por día, tenía poco tiempo para ocuparse de su pequeño, Joel quedaba al cuidado de su tía Tatiana hasta el mediodía. Rita jamás pensó que había algo anormal en su hijo, algo que sobrepasaba cualquier explicación racional pero el misterio de las desapariciones del pequeño Joel no se revelaría todavía, ocurrió nuevamente cuando cumplió 13 años y fue antes del amanecer, esta vez sólo apareció en el patio trasero de la casa despertando nuevamente de súbito y confundido, al querer ingresar a la casa la puerta trasera estaba cerrada; tuvo que dar varios golpes para despertar a su madre a las 4:45AM. De aquí en adelante cesan los incidentes por un lapso de tiempo, Joel creció en un hogar acogedor, a pesar de no tener una figura paterna, Rita cumplió ambos roles de padre y madre educando a su hijo, sosteniendo el hogar con su diario esfuerzo poco recordaba al padre de Joel, eran pocas memorias como fragmentos, lo conoció una noche de juerga en la ciudad era la víspera de año nuevo, era alto y delgado quizá rubio o rojo, de rasgos afilados como una estatua romana, podría haber sido un ex militar o en servicio aún, tal vez era policía no sabía pero algo de eso había en él, no era excesivamente bello pero igualmente era atractivo, sus ojos grandes y negros brillaban con la tenue luz del antro donde Rita compartía un trago con su hermana y otras compañeras de la universidad, el tipo bebía solo en la barra, estaba solo, ella le echó el ojo y estaba algo mareada ya por el efecto de la Champaña y el vermut:
-Qué guapo es…
-Jajaja ¿De quién hablas?
-El solitario de allá (Señaló disimuladamente con la cabeza)
-¿Ese? Hace rato está ahí observa a todo el mundo y no se le acerca nadie es un bicho raro ¿Te parece atractivo?
-Oh si creo que está noche dormiré con él…
-Estas ebria amiga. ¿Cómo te atreves? Es un perfecto desconocido luego…(Extendió su mano y puso un dedo sobre los labios de Yasmin su compañera de universidad que dejó de hablar; Rita apuró su vaso de Champagne y se levantó de la mesa)
-Escúchame perra, lo que quiero lo tomo y no me interesa quien sea sólo necesito acercarme a ese budinazo…
-Haz lo que quieras loca -Espetó Tatiana- Luego no te quejes… (Rita sonrió y con su vaso en mano se dirigió a la barra, la música que sonaba era lenta y aburrida)
El misterioso solitario ni siquiera volteó a verla cuando ella llegó a la barra, le hizo señas al bartender el cual se acercó rápidamente, un hombre calvo y bigotudo con un uniforme, observó el vaso vacío y le habló:
-Señorita -Dijo- espero esté disfrutando de su noche ¿Qué desea beber?
-Champaña, de la rosa…
-Enseguida -Extrajo del Freezer una botella de Champagne Rosado del más costoso y le sirvió hasta que el vaso rebosaba de burbujas y espuma.
-Hola hombre misterioso -Dijo dirigiéndose al tipo con aires marciales- ¿Porque tan solitario en esta noche de fiesta? -No volteó ni un instante. La ignoró olímpicamente, pero ella insistió- Te estoy hablando no seas tan maleducado cuando te habla una dama -Entonces el extraño se volteó y pudo verlo bien, quedó extasiada. Un leve calor en todo su cuerpo, una corriente eléctrica la envolvió.
-Excúseme por favor pensé sinceramente que le hablaba a otra persona, esta noche de hecho he salido para pasar el rato y no creí encontrarme con nadie, pero ya que insiste dígame en qué puedo servirla.
-Òyeme ¿Acaso eres homosexual? Hablas raro -El efecto del alcohol ya estaba obrando en ella.
-Para nada. No se confunda, sólo que quizá te parezca anticuado mi modo de expresarme, hace horas que mi única compañía es el whisky se agradece tener un poco de calor humano cerca, ¿Cómo te llamas? Si quieres decirme.
-Rita, Rita Méndez ¿Y tú? ¿Tienes nombre?
-Puedes llamarme James.
-Nombre gringo, bueno no me interesa mucho quien eres, solo si te interesa ir a un lugar más cómodo conmigo está misma noche.
-Wow -Musitó- va demasiado rápido señorita Méndez, pero está bien, de acuerdo vayámonos de aquí si es su deseo.
-Oh me haces tan feliz -Le silbó al bartender, cuando este se acercó ella estaba abriendo su cartera.
-Si le parece bien yo pagaré las bebidas -Dijo James, y pidió una botella de Champagne Rosado y otra de Whisky, el bartender las envolvió en un paquete, a continuación se fueron juntos del antro.
-Mírala -Dijo Yasmin- Es una zorra siempre consigue lo que quiere.
-Jajaja -Rieron Debbie y Ivón las demás compañeras de universidad de Rita.
-Ya olvídate de ella, continuemos otro rato hasta media noche -Dijo la hermana de Rita.
Cerca del antro, había un hotelucho barato allí siempre Rita llevaba a los hombres que conocía en la noche, eran polvos de una noche decía ella nunca pasaba nada, James no sería la excepción pensó; sin embargo sí, este hombre misterioso sería en su vida una vuelta de tuerca, pagó por la habitación, le dieron la llave, el lugar era barato y algo sucio la cama hacía mucho ruido, Rita se tiró de palomita a la cama, estaba vestida con un sugerente vestido corto que acentuaba sus curvas latinas, si bien estaba algo excedida de peso, aquello no le quitaba la sensualidad y Rita rebosaba de eso. Se quitó los zapatos y destapó la botella no había vasos así que bebería del pico, James se quedó en frente sólo mirándola fijamente, sin siquiera empezar a desvestirse. Llevaba chamarra de cuero negra, jeans también del mismo color, camisa de tela fina también negra, zapatos puntiagudos igualmente del mismo tono, ella estaba ansiosa por él, quería saber cómo actuaba íntimamente con una mujer pero el extraño seguía solamente viéndola sin hablar, tuvo que ser ella la que rompa el hielo:
-Machote ¿Qué estás esperando? ¿No te gusta lo que ves? Me estoy enfriando, la comida es más sabrosa si la comes caliente.
-Otra vez debo pedirle disculpas, no es que no me interese usted es que…
-No me digas. ¿Eres virgen?
-¿Qué le hace pensar eso?
-Tu manera de actuar solo eso…
-Me esforzaré por complacerla esta noche.
-Ver para creer machote…
James se desvistió lentamente y lo más llamativo fue que dobló toda su ropa, dejándola sobre una silla, sólo se dejó el bóxer entonces ella miró y no pudo notar ninguna cosa interesante, quería saber si era bien dotado o no pero quedo con la incógnita, en ningún momento bebió su Whisky Rita no lo notó pero el vaso del desconocido siempre estuvo lleno. Cuando él se acostó Junto a ella, Rita ya se había desnudado por completo, estaba muy borracha se le nublaba la vista a ratos, sintió un escalofrío cuando el hombre misterioso le tocó los senos, sus manos eran demasiado frías sus dedos como cubitos de hielo que rozaban su cuerpo. Igualmente se sentía estimulada. Su sexo comenzó a contraerse y llenarse de fluidos, la beso en la boca dejándola casi sin aire, sus labios también eran fríos, su lengua también que la recorrió desde los pies hasta el cuello parecía un excelente amante hasta que de pronto vino lo extraño, un sonido que parecía surgir de todos lados. Una vibración ¿Era música quizá? Sí música funcional, pero no era un motel era un hotel barato y mugriento, ahora un destello de luz, ¿Era el hombre misterioso el que brillaba? No, solo era un delirio por la gran cantidad de alcohol ingerido, ahora el éxtasis del sexo le hacía ver cosas, pero jamás se sintió penetrada como las otras veces, que una vez hasta la penetraron tan bruscamente que la hicieron sangrar. Pero igual se sentía embestida por una fuerza invisible que la envolvía, llenando su cuerpo sin contacto carnal, tal vez era un hombre diferente y delicado que si la estaba penetrando pero de una forma suave, cariñosa ¿Un verdadero amante de las mujeres? Sí seguramente, lo demás era una alucinación provocada por la bebida. Rita sólo recuerda el momento del orgasmo, no fue sólo genital, si el alma puede tener orgasmos quizá también ese hombre misterioso hizo eso por ella, algo increíble sin parangón todo su ser vibraba, se reía en su mente de ebria por pensar que de seguro había mojado las sábanas también, problema de la mucama a la mañana siguiente. Entró en un estado de trance pudo ver colores, planetas y mundos para después quedarse dormida profundamente.
El sol le dió en la cara ya era de mañana. Estiró los brazos dormitando aún, luego de un largo bostezo abrió los ojos; se encontraba completamente sola ni rastro del desconocido que dijo llamarse "James" se sentía agotada pero debía levantarse y salir pronto de allí, no servían desayuno ni almuerzo nada, el hotel de mala muerte se llamaba "Las Azaleas" pero la gente burda ya lo apodaba "El Culiadero" porque era la opción económica para ese menester, fue al baño a lavarse, no encontró nada anormal en su sexo, estaba empapada en su propio líquido no vio rastros de semen, "Debió usar protección" pensó pero si hubiera revisado el pequeño bote de residuos del baño, no hubiera hallado ningún condón usado. Al salir del hotel, continuo con su rutina de universitaria como si nada hubiera pasado, se olvidó del hombre misterioso muy pronto, tampoco intentó buscarlo otra vez hasta que tras 6 meses de aquello, comenzaron los síntomas típicos de un embarazo, vómitos, desmayos, incremento del apetito etcétera y etcétera, todavía ella pensaba que era algo que le había caído mal, hasta el mes octavo no le creció el vientre aunque no se le notaba mucho porque era panzona desde siempre.
No faltaron las burlas y las críticas a su vida de excesos acompañada de libertinaje sexual, Rita aceptó rápido su situación ya su vida fue difícil desde pequeña no tuvo muchas oportunidades, huérfana se crío en hogares sustitutos con padres que no eran los biológicos, lucharía por el futuro de su hijo sin importar el qué dirán, su casa actual y todo lo que posee ahora fueron el fruto de su dedicación y esfuerzo. Antes de nacer Joel, Rita intentó buscar al extraño con el cual se marchó esa noche en víspera de año nuevo, pero no tuvo suerte, nadie lo conocía, ni siquiera el bartender solo mencionó que venía noches de por medio o los viernes y sábados y se sentaba allí solo observando a todos, pedía un whisky y un vaso de agua bebiendo sólo el agua eso era el detalle curioso de aquel hombre. El parto fue normal prácticamente no sintió mucho dolor, para ser su primer y único hijo porque luego Rita dejaría su vida licenciosa por una vida más ordenada y simple más bien monótona, trabajar, cuidar del niño el tiempo que podía, después de vuelta al trabajo de ordenanza, en casas de gente acaudalada mayoritariamente parejas de ancianos, Joel ya estaba crecido, con 13 años ya parecía un veinteañero, desde los 10 ya asistía al colegio por las tardes teniendo buenas calificaciones en todas las materias era un muchacho inteligente, sin embargo los niños de su edad no lo aceptaban del todo lo trataban de extraño y antisocial casi no tenía amigos, tampoco los necesitaba, su carácter reservado lo llenó de problemas siempre. No prestaba atención a las burlas de sus compañeros de colegio, la indiferencia era su arma secreta. El tiempo transcurre velozmente casi sin notarlo uno, Joel ahora contaba 20 abriles y entró a la Universidad pública esperaba en unos años terminar sus estudios y recibirse de algo ¿Profesor, abogado quizás? No lo sabía aún, un día le picó el gusanillo de la curiosidad, necesitaba saber sobre su padre, fue un domingo mientras almorzaba que le lanzó la pregunta a su cansada madre:
-Mamá -Dijo- ¿Quién es mi padre?... -Rita cesó de enrollar la pasta con el tenedor.
-Tu padre está muerto solo me tienes a mí ¿No te parece suficiente?, nunca te hice faltar nada.
-Ya lo sé. Pero tengo curiosidad por saber sobre él. ¿Acaso no tengo derecho a saber mi origen?
-Sí tienes derecho, pero no me gusta hablar de ese tema, terminemos de almorzar en paz solo eso te pido.
-De acuerdo, perdóname si te he ofendido.
-No hay nada que perdonar olvídalo…
Rita se retiró a sus aposentos sin terminar su spaghetti, Joel comprendió entonces que su curiosidad no era bienvenida. Su padre no existía al parecer aunque los bebés no se hacen solos eso pensaba, su madre había luchado mucho para criarlo y ahora él siendo un adolescente tenía miles de dudas y preguntas pero sus cuestionamientos abrían una vieja herida que Rita quería que al fin se cierre y deje de sangrar, ¿amó a ese hombre misterioso? no podía saberlo con certeza, pero su recuerdo la lastimaba, tenía una memoria viviente de ese hombre; Joel su único hijo.
Joel hacía tiempo que se olvidó de los incidentes y su madre tampoco jamás le pregunto acerca de eso, su mente infantil al principio borro todo lo relacionado a sus desapariciones repentinas quedando todo en el olvido, quizá algún recuerdo borroso, una luz brillante y un sonido inclasificable, fue un Lunes que todo volvió a suceder de forma inesperada y sorpresiva. Él asistió a clases como de costumbre, su obligación era estudiar y superarse hasta llegar a ser alguien en la vida, pero sus planes cambiarán de aquí en adelante, era la clase de historia con el profesor Rawson, mientras anotaba en su cuaderno lo que el profesor había escrito en la pizarra, era sobre la revolución francesa, Joel sintió un leve temblor en su mano derecha con la cual estaba escribiendo, le restó importancia, pero cuando el lápiz cayó sobre el cuaderno y rodó por él hasta caer al suelo, notó que su mano brillaba con un resplandor verdoso, sus dedos aparecen y desaparecen como un canal mal sintonizado en la televisión. El miedo más crudo lo invadió por completo y lanzó un grito que parecía de una muchacha asustada, todos lo miraron hasta el profesor, después se rieron de él porque nadie veía lo que Joel estaba viendo en su mano derecha. Se levantó como eyectado de su pupitre y salió corriendo del salón de clases detrás de él un continuo murmullo y el eco de las carcajadas él huía despavorido como si el mismo infierno lo persiguiera, sus oídos palpitaban como si escuchara el sonido de mil tambores de guerra sonando por doquier seguía corriendo sin saber muy bien a dónde ir. Ni siquiera su madre podría ayudarlo a estas horas estaba trabajando, de pronto un punto de luz apareció frente a él creciendo muy aceleradamente, se vió envuelto en aquélla luz cegadora no podía ver nada todo era muy blanco solo tenía la sensación de estar cayendo no para abajo sino para adelante, viajaba como a través de un túnel invisible a una velocidad incalculable. De pronto todo se hizo negro y cayó pesadamente sobre el suelo cubierto de hierba de un campo baldío ubicado a una distancia considerable, bastante lejos de la ciudad ya era de noche, sintió frío, tuvo un retroceso en su cerebro, de nuevo tenía seis años y estaba al costado de la carretera, confuso y con mucho miedo, se dió cuenta de que estaba desnudo sus ropas de forma inexplicable, desaparecieron por completo. Estaba tiritando, sus labios estaban resecos, agrietados, casi sangrando, de su boca salió una palabra, su voz sonaba ronca y angustiada:
-Mamá …
Su mente hizo un clic y los recuerdos volvieron como un enjambre de abejas zumbantes, siempre el mismo sueño, la luz y el sonido de tambores o motores en marcha, sí, muchas máquinas pesadas funcionando al unísono un cuarto de máquinas a toda marcha, entonces viajaba sin rumbo por un túnel de luz lleno de colores, colores que no existen en este mundo, tonos infinitos mezclados continuamente, figuras de una geometría imposible rodando, fusionándose con el vacío de un cosmos desconocido un espacio entre los espacios, dónde él se movía como un pez en los abismos marinos.
Súbitamente las visiones desaparecieron, tenía sed y demasiada, se bebería el océano entero si pudiera, surgió otra pregunta entre el caos que era su mente perturbada por los acontecimientos de la tarde, ¿qué era exactamente? ¿pertenecía a la especie humana con la cual convive? ¿por qué ocurrió esto? No había una respuesta para Joel en este momento, ni siquiera sabía si podría sobrevivir la noche, podría sufrir una hipotermia y morirse, o quizá no tal vez era un inmortal como en aquélla película que no recordaba cómo se titulaba pero que había visto en la televisión un sábado a la mañana, de pronto vio a lo lejos unas luces estaban muy juntas, un automóvil se acercaba a toda marcha hacia él, cerró los ojos y suspiró profundamente, entonces el vehículo frenó a pocos metros de dónde se encontraba Joel, parado en medio del baldío, solo y desnudo como llegó al mundo, en su cerebro había un torbellino de imágenes indefinidas, balbuceaba incoherencias parecía estar completamente loco, una cosa cálida lo envolvió; era una frazada gruesa y a cuadros, roja y negra, unos brazos lo sujetaron, unas manos rozaron su rostro, una voz llorosa le susurraba a media voz:
-Hijito -Dijo Rita desesperada- ¿Qué te ha pasado?...
-Mamá -Musitó para luego desmayarse.
Entrar en ese estado de inconsciencia fue lo más misericordioso que pudo hacer su sistema nervioso, su cerebro se apagó aunque no del todo, lo subieron al coche casi arrastrándolo por el suelo, Rita y su tía Tatiana hicieron lo posible por llevarlo a la casa, su tía insistió bastante para que lo llevaran a un hospital, pero su madre no quiso llevarlo al doctor, eso dejó confusa a Tatiana, fueron directamente a la casa, y como sucedió al principio, lo acostó en su cama cubriéndolo entre mantas como si fuera ese niñito de seis abriles otra vez.
Joel despertó súbitamente en medio de la noche, gritó pero no tenía voz estaba mudo, toda la habitación temblaba ligeramente, como si del inicio de un sismo se tratara, frente a él se encontraba una silueta alta y muy delgada dos ojos negros (que brillaban) lo estaban observando fijamente, los tambores comenzaron a sonar; Tam Tam Tam… Tam Tam Tam… Tam Tam Tam… Aquélla sombra emitía un leve fulgor verdoso como el de sus manos durante el incidente de la tarde, la figura habló, su tono era suave y varonil pero hacía eco en la habitación como si estuviera dentro de una cueva:
-Jamás quise que esto sucediera así. Estás desarrollandote pronto sé que estás sufriendo, estos cambios podrían destruir tu mente si fueras un simple ser humano, pero debes saber que no estás hecho de la misma materia que ellos… -Luego de una pausa la figura añadió- Existen muchas especies y mundos dentro de otros mundos, pero la especie humana es la única con la cual nuestra raza puede combinarse a la perfección, estamos destinados a viajar por el universo y los infinitos espacios que son invisibles para la ciencia de los terrestres, no podemos morir pero no somos tampoco eternos llega el tiempo en que nos convertimos en algo más, un estado de no vida solo somos materia que vuelve a su estado natural como simple polvo de estrellas y galaxias, partículas absorbidas por la eternidad. La humanidad siempre nos mencionó como dioses y demonios, fantasmas, elfos o recientemente alienígenas, nuestra raza es cercana a la humanidad desde el inicio, todos tienen algo de nosotros y nosotros algo de ellos, podemos adquirir forma física sólo por un tiempo prudencial, nuestra apariencia real no es del todo física, tampoco somos bellos, ante los ojos de la humanidad sólo seríamos monstruos, pero podemos cambiar de apariencia a voluntad esa es nuestra mejor habilidad, la que nos ayudó a sobrevivir entre ellos y mezclarnos. Sé que amas a tu madre, yo no puedo experimentar amor o odio, estamos más allá de los prejuicios y emociones del hombre, con el tiempo tendrás que controlar el oleaje energético que provoca el salto entre las dimensiones, tu cerebro es la llave de eso, debes solucionar inmediatamente este problema, antes de irme haré un digamos masaje de energía para estabilizarte y que dejes de saltar sin control, tienes que ser fuerte, madurar de una vez por todas, no llores más, tu cuerpo se adaptará al viaje pronto, tu cerebro también ya no sufras ni hagas sufrir a tu madre. En un futuro muy cercano te unirás a mí y saltaremos a través de los portales, verás que el tiempo es sólo una ilusión, se puede ir adelante o hacia atrás, el espacio no tiene final para nosotros, somos los viajeros eternos, forjamos en parte el desarrollo humano pero eso es otra historia, ahora duerme hijo mío, materia mía, porción de mi espíritu, debes perdonarme que no pude acompañarte desde niño, no puedo mezclarme del todo con las tareas humanas… Tu madre es un bello espécimen disfrutó mucho la transferencia genética, que de manera sorprendente provoca el éxtasis sexual en las mujeres humanas, debo decirte que deberás abandonarla aunque eso te duela, cuando te controles y reconozcas sin temor tu verdadera naturaleza, podrás visitarla de vez en cuando si lo deseas…Lastima que las formas de vida humanas que son orgánicas, están destinadas a marchitarse y perecer convirtiéndose en barro de gusanos.
La figura se quedó en silencio mientras su discurso había finalizado. Desplegó algo largo que se asemejaba a un brazo, extendió unos apéndices articulados y fosforescentes sobre la cabeza de Joel, una lluvia de partículas luminosas cayó sobre sus sienes, se sintió colmado de una sensación de paz que lo adormeció hasta dejarlo dormido, la figura se desvaneció como evaporándose en las tinieblas de la madrugada, volviendo a su hábitat en el vacío insondable del cosmos desconocido, para Joel esta aparición aclaraba sus dudas cualquiera se dejaría caer en la total locura con esta revelación que no tenía una base racional o lógica, entraba en el terreno de lo ominoso y sobrenatural, desde el albor de los tiempos, hubo historias de supuestos descendientes de seres mágicos, mestizos de hombres con dioses, niños intercambiados en la noche, contactos carnales con el demonio de los cuales nacían bebés con ojos amarillos o parte animal. Él era uno de estos niños especiales, con un don sin igual, jamás tendría oportunidades en este mundo, siempre lo verían con otros ojos.
No pertenecía a este mundo, provenía del más allá, no podía renunciar a lo que era, a su raza interestelar, no lloró más ni corrió a las faldas de su madre, debía aceptar su condición de extraño en esta dimensión, desde ese día abandonó la universidad, regresar después del incidente hubiera sido una tortura diaria, soportar las burlas y las miradas de soslayo, los constantes cuchicheos cada vez que él entrara en el salón de clases, sin saberlo aún poseía otros poderes que de haberlos usado contra los que se burlaban de él, hubiera provocado algunas muertes violentas en los baños de la universidad, trató de llevarse bien con su madre el mayor tiempo posible, el llamado "oleaje" cesó temporalmente, en las mañanas cuando Rita iba a trabajar, Joel se encaminaba al bosque tenebroso que rodeaba la casa, en la profundidad y soledad de éste él practicaba las distintas formas de activar la oleada de energía, aprendió que podía abrir portales según su estado emocional, estando enojado o triste la descarga energética era mayor y casi inestable, los primeros viajes controlados lo llevaron a lugares inhóspitos que no podía distinguir si pertenecían al planeta tierra o a otros planetas lejanos a millones de años luz de distancia. Con organismos vivientes indescriptibles que nadaban en aguas turbias o se arrastraban en selvas prehistóricas con suelos cubiertos de musgo y fango, vió lo que pasaría con la tierra en el año 3555, estaba maravillado y en el fondo sentía miedo, ése niño frágil de seis años se rehusaba a abandonarlo del todo, parece que siempre sería parte de su ser, cuando cumplió 33 años estaba más que listo para partir hacía el infinito y lo que está más allá del universo mismo, su madre era ya una mujer mayor pero rebosaba de salud y vitalidad, aún no podía renunciar a ella pero estaba en su naturaleza borrar todos sus recuerdos humanos para fusionarse con el cosmos. Era nuevamente de noche, sintió mucha sed, podía beber 6 litros diarios de agua, aprendió que esto lo revitaliza, su organismo necesitaba agua quizá porque el multiverso lo secaba con sus radiaciones, Rita ya estaba dormida, entró en su habitación y solamente murmuró:
-Adiós mamá …
Ella no lo escuchó, se despojó de sus ropas y salió al exterior, caminó lentamente hacia el bosque que lucía plateado y azul bajo el tenue resplandor de la luna llena, que era un disco blanco amarillento suspendido sobre la bóveda celeste cubierta de estrellas, la vibración recorría sus músculos, nervios y células. Su piel lucía más pálida que nunca, bajo el plenilunio aparentaba ser un dios olímpico desnudo y viril, que se paseaba entre los hombres, pero pronto su anatomía comenzó a sufrir una transformación lenta y evidente, su piel se desprendía como si fuera una cáscara, la crisálida en la cual había vivido durante tantos años al fin se estaba quebrando, dejando al descubierto una nueva criatura hecha de una materia distinta, no era del todo física ni espiritual, era una combinación de elementos de este plano y de los demás, de su altamente desarrollada glándula pineal (El tercer ojo tan nombrado por los iniciados) surgió la energía necesaria para abrir la puerta dimensional, el salto ocurrió de forma natural sin ninguna inestabilidad, nuevamente se encontró con la figura oscura que le habló en su habitación, ese ser era su padre de nuevo habló con su tono ominoso:
-Es bueno verte ahora. En tu forma real, tu desarrollo está completo al fin, tu madre te puso el nombre de Joel, pero tu te llamas Yhöth Igghthïq eres parte de la raza de los viajeros eternos Yhöth-Yithig que existimos antes de que todo exista, somos antes que el universo y los planetas, antes del cosmos conocido y desconocido. Para algunos somos dioses para otros ángeles y diablos, vayamos sin falta hacia los abismos del espacio dónde conocerás a otros que son antes que tú, algunos son tus hermanos, otro que tiene por nombre Yhöth-Khommthar podría decirse que es el abuelo de todos, no se sabe cómo evitó el convertirse en materia no viviente, su edad en medidas humanas se calcularía en mil millones de años.
Joel emprendió el viaje hacia la dimensión oscura de dónde proviene lo que llaman antimateria, los tambores sonaban fuerte en sus oídos, fusionándose con otros sonidos jamás escuchados, vió colores que no estaban en el arcoiris terrestre, pero un sentimiento lo invadía rehusandose a desaparecer, el amor por esa mujer que lo tuvo por nueve meses en su vientre, esto sólo era una adaptación para no revelar su origen alienígena, el tiempo de gestación pudiera haberse acelerado, un hombre de 33 años abriéndose paso entre los huesos e intestinos destrozados de su madre, pero no ocurrió así otros Yhöth-Yithig que sentían desprecio por la humanidad hicieron esto en el pasado, pero no debía suceder otra vez, Joel nació como un niño normal de la tierra y se desarrolló como tal, a pesar de los incidentes.
Extrañaba mucho a su madre, pero al fin se sentía aceptado entre los de su raza porque nadie era superior a los demás entre ellos, desde el más joven al más viejo se respetaban entre sí, no había guerras ni discusiones, no necesitaban de tecnología para viajar en el espacio y entre los espacios, sólo se cargaban de energía suficiente para abrir los portales y viajar saltando del universo al multiverso, el agua era un elemento vital para ellos, había estrellas en las cuales existían océanos inmensos dónde vivían criaturas translúcidas similares a peces, nunca les faltaba el líquido cristalino que para ellos era como combustible para el motor, Joel aprendió mucho sobre su especie, pero una palabra salió de ese orificio circular y repleto de apéndices entrelazados que asemejaba una boca:
-Mamá…
FIN
ANTON INFIKT 22/07/022